Los mocos de los bebés
Los bebés se resfrían con mucha periodicidad, y es usual que tengan mocos. La dificultad es que ellos no saben como sonarse y no logran aliviar la situación.
Con la nariz cubierta no consiguen respirar bien, ni comer, ni mucho menos dormir. ¿Resultado? El niño está fatigoso y no para de llorar, mientras nosotros nos preguntamos cómo vamos a remediar la situación.

Los mocos, aunque fastidiosos, son un elemental mecanismo de defensa del organismo del bebé. Como su sistema inmune es aún inmaduro, el bebé coge sencillamente catarros (primordialmente si va a la guardería o posee hermanos en casa). Así que verse en la situación de tener que sacarle los mocos y no saber bien cómo, es usual.
- El suero fisiológico
- El saca-mocos manual
- El aspirador eléctrico